El sector del mueble de la Comunidad Valenciana ha respondido de manera positiva a la desaceleración de la economía frente a otros sectores económicos que han disminuido sus ventas en altos porcentajes, como el de la automoción o el inmobiliario. Así se extrae del último informe del Observatorio Español del Mercado del Mueble, elaborado trimestralmente por el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (Aidima).
De acuerdo al estudio, el sector de la fabricación de muebles de la Comunidad Valenciana registró una disminución de su producción del 1,45% durante 2007, situando la facturación en 1.823,73 millones de euros a cierre del ejercicio. El informe precisa que estas cifras “reflejan una situación a la que hay que prestar atención, introduciendo los ajustes necesarios y potenciando la incorporación de la I+D en las empresas”.
Asimismo, el Observatorio recoge que otro de los índices que avalan la fortaleza del sector valenciano es que esta Comunidad Autónoma continúa siendo la primera productora nacional de mobiliario, con un 21,2% del total de España. A continuación, se sitúa Cataluña con un 16,42% de la cuota, Andalucía, con el 10,6%, y Madrid, con el 9,1% de la producción nacional.
Por otro lado, el análisis económico del Observatorio presenta una reflexión sobre la llamada “burbuja inmobiliaria”, donde manifiesta que “la incierta cantidad de viviendas de primera construcción que se encuentran vacías en la actualidad se amueblarán progresivamente, cumpliendo así por fin su función social real: la creación de un hogar y no la de 'activo financiero' que han desarrollado hasta ahora”.
Si a este fenómeno se une la detección de una creciente actividad de rehabilitación de viviendas, que generalmente lleva aparejada la compra de nuevos muebles, cabe esperar, según el informe, “una mejora sustancial del consumo a medio plazo, teniendo en cuenta además que el 25% de ese consumo se realiza para amueblar nuevas viviendas, y el 75% para la renovación”.
Para los responsables del estudio, estos datos evidencian la necesidad de poner en marcha medidas tendentes a regenerar el tejido productivo, y elevar el nivel de productividad y competitividad de las empresas. El documento pone como ejemplo medidas como las que contienen los Planes de Competitividad promovidos en la industria valenciana, desarrollados a partir del ejemplo del mueble, y que se están aplicando en este sector a través de su Plan específico, elaborado por la patronal valenciana Fevama, con el soporte técnico de Aidima.
Este plan pretende concretar las necesidades de la industria y aplicar las medidas correctoras adecuadas, que deben, a su vez, estar basadas en un nuevo modelo de negocio global que implique a todo el sistema de valor del mueble, desde la industria forestal hasta el consumidor, según detalla el Observatorio. Este nuevo modelo de negocio debe estar apoyado en la innovación como resultado de la aplicación de la I+D en todas las áreas de la empresa, y asentado sobre una base de conocimientos y formación altamente especializada. |